L’offrande /la ofrenda

 

Ricardo Sumalavia

 

Edición bilingüe

Editorial Albatros

 

 

Olenka estaba preparando sus maletas cuando recibió la carta. Despegó los bordes del sobre y lo abrió con cuidado, sin romperlo, y extrajo una hoja delgada de papel, de esas donde se copian moldes de manualidades o se envuelven chocolates o galletas de la suerte. La letra del texto era irregular: a veces inclinada a la izquierda, ancha y moldeada, otras a la derecha, con prisa, y algunas caprichosamente verticales. A ella no le costó descubrir que la cambiante caligrafía se determinaba por el propio mensaje que se había trazado. Después de tanto dato trivial y formulismos que anteceden a las desgracias, llegó a las letras verticales. En ellas leyó que su padre, o Javier, como aparecía en el papel, se hallaba muy enfermo. No continuó leyendo. Se dijo que aquello era una patética ironía. Esa misma mañana había recibido una llamada telefónica desde Lima que le informaba que su padre había muerto. Se llevó la carta al rostro y se cubrió con ella como si fuera un pañuelo. No quiso pensar ni decir nada; solamente aspiraba el recién percibido olor a canela que emanaba del papel.